
- Mucho gusto, mi nombre es Jean Jacques y no me gusta que me digan JJ.
Ella con cara de angustia y seducción apretó sus labios para besarme inmediatamente, casi al punto de asfixiarme con su lengua de víbora.


Las sirenas y sus colores me aturden, el sonido rompe mis tímpanos y su brillo delata mis ojos traicioneros.
Me han acompañado por demasiados años, se diría que son fieles ha mis llamados inconscientes.
Parezco esperarlas sediento de un placer que me aturda, que me fastidie.
Las pistolas nunca me han llamado la atención, tan absurdas como intolerantes. Soy amante de los cuchillos y mis manos, trocear y deshuesar un pollo me satisface tanto que no mato, al menos por esta tarde.
El deshuesador es un cuchillo de mango fuerte, cómodo. Su hoja es delgada, larga y en forma de media luna. Es la más afilada de las herramientas de la cocina.
Se puede deshuesar un pollo en 5 minutos y una mujer en tan solo una hora.
La cocina, al igual que el homicidio con arma blanca, tienen principios similares; mucha sangre, mucho estomago, y cantidad de olores molestos, al igual que malos cortes.
Ya muertos no me dan placer, es el proceso, son los gritos de espanto, gritos inertes, ineficaces. Es el dolor, y la expresión de quien sabe empieza a morir irremediablemente.
Es el cumulo de lagrimas y espanto en su cara, es el temblor, el temor, el miedo que se parece al respeto, que la presa siente cuando el depredador empieza su festín.
La sociedad se ha vuelto tan conservadora que olvidaron el gusto de violar o matar por diversión. El de ver escurrir sangre oxidada desde el cuello hasta los dedos. O acaso eran los árabes y romanos despiadados por sus particulares fiestas y orgias.
Yo no critico, y menos reprocho al que bebe en exceso, ni al vicio de las drogas ilegales. No reclamo del que vive gracias a medicar demencias. Porque tendría que disculparme por quien soy, y menos por lo que me gusta.
Soy franco y sincero, soy obsceno y terco. En este mundo son virtudes las mías, en este parapeto de vida. Lleno de disconformes, de puros, de quejosos, de insatisfechos.
Yo, yo soy especial. Y me siento excelente.
Jean Jacques.
8 meses fuera de prisión

Me despierto recién, sacudo de mi nariz algo de polvo, de mi pecho las esquirlas de suicidios ajenos, la diversión es una cuestión irónica, lo que me recrea entristece a la mayoría.
A veces la inspiración se me agota, se distrae, corre demasiado rápido en muy poco tiempo, y el resto pareciera no resistir el trote, debe ser que los vicios la tiene cansada, es normal, con la vida que llevamos, quien no.
Yo solo quiero ser un estupido errante, y convertirme en sedentario a tu lado. Pero nunca te encuentro, pareciera que jamás te encontrare, eres como un mito, una leyenda de mi mente y corazón.
El que no te encuentre me hace infeliz, por eso hago infeliz a los demás, tal como es, me reconforta y olvido tu ausencia, esos placeres delirantes, me excitan, es como amarte, pero mas sangriento, mas vinotinto, mas rojo.
Como no buscarte, si la búsqueda es lo mejor, es lo que me produce múltiples orgasmo y con mas fuerza para otros. Sigue perdida, juega mujer, sigue jugando, sigue escondiéndote, yo seguiré buscándo, sin hacer mucho esfuerzo, para evitar descubrirte.
No me digas como eres, no quiero saber el color de tu piel, ni de tu cabello, no. No quiero verte tan rápido.
Te cuento algo al viento, el otro día te fu infiel con mi muerta, solo lo hago para enojarte mi amor, enojada juegas mejor.
No se te ocurra buscarme, así no es el juego, tu huyes y yo te encuentro, tu eres la presa, yo la fiera, tu eres el ciervo y yo el cazador, tu la bella y yo bestia.
Eso es sigue jugando, vamos mi amor juega, lo haces excelente. Los obstáculos los cruzo con pasión, bebo sangre como elixir, me potencian el camino.
Viro al contrario, para poder perderte de vez en cuando, así jugaremos y jugaremos, por toda mi vida, porque la tuya nunca se desligara de mi. Es un amor a distancias que no se quieren encontrar. Es así amor, somos así, tú vete y yo me siento, sigo corriendo, sigo escarbando.
El camino se termino, para mi es el cielo, para ti el abismo, cae en la profundidad de mis sesos esparcidos por la habitación, si los míos, soy un genio, las demás mentes me pertenecen, al igual que su contenido, por eso mis sesos correrán por muchas paredes, muchas lenguas saldrán en busca de aire, hasta que yo, hasta que yo no te encuentre.
Jean Jacques.
Tres meses fuera de la cárcel
Excursión a

Llevo casi un mes fuera de prisión, siento que mi vida va sin rumbo, sigue como la lata en medio del mar, adonde la lleva la marea, nunca me ha gustado programar, creo que es demasiado realismo para mi gusto. Ningún artista, o con ínfulas de serlos, planearía su vida, es triste hacerlo.
Mientras el humo de un buen cigarro exhala de mi boca, hago memoria, de mis aspiraciones, de mis éxitos, de mis sueños, y me doy cuenta que en las tres respuestas siempre es lo mismo, no encuentro nada. No aspiro ser más de lo que soy, no creo tener ningún éxito más allá del arte de la muerte, y no sueño con llegar a ningún lado. La vida extravagante de alguien como yo no implica complicarse, reside en la simpleza de las cosas. Mis gustos y placeres son pocos convencionales, eso es cierto, pero no dejan de ser simples. Es la simpleza lo que me atrae, lo que me provoca orgasmos cerebrales incontenibles, el matar o violar forman parte de lo sencillo, es más fácil asesinar a alguien que comer caviar, es más sencillo violar que los placeres de la burguesía, o del nuevo rico. Yo jamás he exigido un carro ultimo modelo, ni una casa en Paris, no me interesa; solo me hace feliz el vivir acorde a mis patrones, a lo que yo creo es la felicidad, el mundo, y las relaciones.
Yo tengo una novia muerta que me satisface a medias, como un matrimonio de 20 años, ¿es acaso un delito? Mato por gusto, por sentir placer, por excitarme, no por ser diferente. Las violaciones son simples, necesito sentir el dolor de quien es penetrado o penetrada, mi novia no me complace en tal sentido, soy un carajo con sentimientos y emociones, como todos. No soy tan distinto al resto del vecindario. Busco el amante sincero que me diga que quiere y que no, aunque no me importa que no quiera.
Es por eso que la cárcel se ha convertido en un recinto, en una especie de santuario para mí, soy su hijo prodigo, vuelvo cada vez que puedo. Por voluntad propia, no me gusta que me lleven por obligación, he sido obligados a demasiadas cosas para seguir viviendo tal perturbación.
Llego a mi habitación, son las once de las noche, aprovecho de pagar este mes, no me gusta deber dinero, creo que es atroz. Me siento frente a la radio a poner algún buen tema musical, algo de los Beatle’s, de Piazola o de Mozart. Tomo un pequeño libro de Sade, recomendado por una bella mujer; y leo una discusión entre el cura de una iglesia católica y un moribundo, Sade eres grande, un hermano de tiempo.
Me he puesto a reflexionar acerca de lo que creo, de lo que pienso, y veo que es absurdo. Yo soy un absurdo en potencia, y se que eso es lo que me hace inigualable, maravilloso, y horriblemente genial. Al igual que mi ego, yo pretendo ser y no ser, estar y no estar, porque puedo ser quien quiera y estar donde quiera.
No tendrán mucho de esto en mis reflexiones, lo admito, no quiero que me conozcan a profundidad, perdería mi encanto, y jamás voy a dejar que eso pase, no quiero ser uno mas del montón; uno de esos simples asesinos que salen en la tele como los mas buscados. No soy un más buscado, quiero ser un gran admirado por ese pequeño contingente de seres que me entienden y me alaban.
Hoy veo mas allá de mi pupila, respiro mas allá de mi nariz, y pruebo mucho mas que con mi lengua, es esa carne, esa piel que me hace delirar, la que quiero morder, arrancar y vestirme con ella, solo espérame.
Jean Jacques
Tres semanas y media fuera de prisión.
Hoy cumplo 32 años y soy una especie nueva de hombre. Hace 25 era solo un niño retraído. El asesinato de mi madre, muy creativo por cierto, y la vida de mi padre afectaron el desarrollo de mi persona, no creo que para mal, cambiaron mi variedad de gustos y placeres, a un rango poco aceptado. Mi madre fue ultimada por mi padre un 13 de agosto, lo recuerdo porque ese día cumplía 6 años, creo que mi papá no tenía dinero para un regalo, y corto una a una cada extremidad del cuerpo flácido de mi mamá, los coloco en forma de animal, en cuatro patas, amarrándolos con una especie de nylon y la colgó del techo, era mi móvil de cama. Ella era una señora de joven edad, cabello negro muy largo, ojos grandes y muy deprimidos por la vida, por mí y por mi padre.
Creo que no entendí bien el regalo, al principio llore, pero luego de empujarlo y ver como se movían las partes, empezó a agradarme la cuestión; lo malo fue que duro unos tres días hasta que se pudrió, mi padre tenia muy poco conocimiento de la descomposición del cuerpo humano. Le toco sacarla, hundirla en una batea llena de acido, y esperar a que quedara en desechos y algunos huesos, los cuales coloco debajo de mi cama.
Siempre pensé que me protegían del “coco” u otros mitos y cuentos de susto infantil, era mi madre que me cuidaba en mi propio cuarto.
Fui creciendo en mi propio mundo, solo me reía cazando insectos, y matándolos poco a poco, pata por pata, ala por ala.
Los demás jóvenes jugaban fútbol, salían con chicas, pero yo no les veía el atractivo suficiente al sudarse y cortejar mujeres en ese momento, me excitaba mas el hardcore que conseguía gracias a un amigo universitario que vendía buenos videos, y algunos snuff, falsos pero muy bien hechos. Con eso lograba saciar mis ansias de violar alguna compañera de curso. Eso no logro protegerlas del todo, mi necesidad de satisfacción iba mas allá, y en
La cocina y el esmero particular que le ponía a la preparación de los platos quitaban la mayor parte de mi día y luego el cansancio de la jornada evitaba que cuerpo y mente demandaran placeres habituales en mi; solo una o dos veces a la semana pagaba alguna prostituta en
Mi padre murió el día que cumplí 26, veinte años del fallecimiento de mi madre, tomó una escopeta de cacería y se voló los sesos de un solo tiro por la boca, creo que el recuerdo de la perdida de mi madre no lo dejaba dormir, y un cáncer en la próstata lo perturbaba. En la autopsia revelaron que era VIH +, sin saberlo se había ahorrado años de inútil sufrimiento, tipo inteligente, mi mentor.
Solo yo asistí a su sepulcro, una donación de la iglesia en el cementerio del Sur, una fosa pequeñita, con un inscrito que decía “Aquí descansa quien en vida no vivió”. Hasta el día de hoy no entiendo la razón de esa frase.
Así fue transcurriendo mi vida, había decidido acoplarme al mundo exterior y borrar el mío, fue por mucho tiempo, hasta que esa mujer entro al restaurante donde trabajaba, el día que esa silla traicionando todo mis planes trajo a otro a su asiento. Eso es historia pasada, fui a la cárcel, y solo allí he podido ser yo en pleno, completamente real, sin disfraces, sin mentiras, solo yo, solo Jean Jacques y su mundo junto al mundo.
Jean Jacques
Primera visita en libertad a la cárcel
Escucho tango mientras bailo con mi muerta favorita, es hermosa, a ella no la he podido dejar. He pensado interminables ocasiones en robarla, pero no tendría un congelador suficientemente grande como para resguardar nuestro amor. Creo que la amo, aunque ella es fría y distante conmigo, le coloque Michelle como a mi primer amor, ¿no se si le gusta ese nombre? Hemos tenido ardientes noches de lujuria, aunque ella siempre es imperturbable y aislada, me he acomplejado de mi virilidad, creo que no la satisfago, eso me asusta, las prostitutas sollozan, gritan de dolor, incluso a las que no mato. Creo que Michelle no me teme, ese es el problema, cree ser más absurda que yo, y eso es grave.
Este día no me toca turno en el trabajo, me ha costado saber que hacer con mis días libres aun teniendo el dinero para lo que quiera, el alcohol no surte el mismo efecto, las drogas no me subyugan, y las rameras siempre son iguales, solo exigen dinero para hacer lo que quiero, putas imbeciles, ¿no se dan cuenta que el dinero no vale si pienso matarlas?; de vez en cuando una de ellas es inteligente, me complace y espera mi pago sin pedirlo durante toda la noche.
Camino por la plaza en busca de placer, de diversión, veo una niña de 5 años sentada al fondo del parque, sola, la mamá no le presta atención, solo habla con otras viejas y se pintan las uñas. Pobre niña tan sola, nunca he tenido dotes paternales, pero no se que empezaba a sentir en ese momento. Nunca les he hablado de mi padre, era un genio. Un artista de verdad, mato a mi madre a muy temprana edad, creo que no tendría mas de 35, yo tenia unos 6 años la primera vez que vulnero mi cuerpo, no se si en realidad él sentía placer, o lo hacia por aleccionarme acerca de lo malo de la homosexualidad, el siempre creyó que era atroz ese tema, solo lo hacia estando en casa. Era un hombre serio, pintaba casas, arreglaba muebles, destapaba cañerías, eso ultimo lo hacia en todos los sentidos, creo que las vecinas estaban muy conformes con sus servicios, algunos vecinos también. Mi padre, ¿les comente que amó
Esa niña trajo a mi padre de vuelta, siempre quise ser como él, creo q soy mucho mejor, o peor, depende de quien me vea; aunque no me gusta mucho que me vean. Mientras me acercaba al infante, su madre se levanto por un llamado y se la llevo, quizás otro día entienda que sentí en este momento. Ahora me toca buscar mis papeles de buena conducta en el Centro Penitenciario, deben estar esperando con ansias una de mis comidas.
Es un buen habito aprender algo practico, te auxilia en muchas situaciones que en vida no sabes cuando llegaran; mis dotes de cocinero me salvaron muchas veces de morir a manos de un gendarme, que fea forma de morir, espero mi muerte sea mas poética, seguro será en grande; también me ayudo, la cocina, a conocer los mas depravados actos, era emocionante ver morir lentamente a mis compañeros al cortarles la garganta con mi deshuesador, mientras los penetraba una y otra vez. Las “presas” se las pedía a los jefes de cada pabellón, con la condición de cocinar grandes banquetes para sus invitadas. Siempre he pensado que todos somos caníbales, por eso muchos de mis comensales probaban carne de mis victimas, sin notar la diferencia y alabaron mi estufa, la ingenuidad y la ignorancia siempre han sido virtud de los idiotas.
Entro emocionado al recinto, los guardias me reciben con cariño, por ahora los dejo, quiero recordar momentos muy gratos para mi.
Jean Jacques

- ¿te sigues drogando JJ?
Eso pregunto el psiquiatra justo antes de salir de la cárcel. Como odio que me digan JJ.
- siempre lo hago.
Le replique
- ¿estas drogado ahora?
- Por supuesto
- ¡no te da vergüenza! ¿Así piensas salir?
Quiso entablar otro de sus diálogos sermonicos. No volvería a entrar jamás en esa plática.
- y de que otra manera podría salir, si no mas que drogado. ¿Acaso la vida no es una droga? ¿No lo es el amor, el trabajo? ¿No es una droga su café matutino? Ambos somos unos malditos drogadictos doc.
Sonrió, se levantó de la silla y palmeo mi espalda.
- te admiro JJ
Odio que me llamen JJ.
Ese día volví a respirar el mismo aire que antes, pero con más espacio. Logre salir porque los forenses descubrieron que el pintor había muerto de un ataque al corazón, el veneno nunca llego a su sistema sanguíneo. Lo primero que pensé fue en buscarla, ¿Sabría la verdad? ¿Estaría dispuesta a entenderme? ¿Me creería un asesino?
Bueno me da un fastidio terrible ponerme a buscar a alguien que me llamó cobarde. El ego no me lo permite, y yo a mi ego le hago muchísimo caso.
La ciudad es una gran cárcel, con las celdas más lejos de la gente, pero una cárcel en fin.
Da igual estar dentro o fuera, no he visto ninguna diferencia, lo único fue la comida, es mejor afuera. Me senté en la cama de la habitación que alquile en el centro de Caracas, forre las paredes con mis escritos carcelarios y prendí mi pipa con hierba. Coloque una película porno y sacie mis ganas de volver a violarte.
La dueña de la casa me ha preguntado varias veces en que trabajo, hoy se me ocurrió decirle que era actor, si actor. Podría fácilmente serlo, nunca tome clases de teatro, pero se me hace fácil el arte de la mentira, bailo con ella un tango inmortal.
Me encantan las caminatas a la plaza, allí me siento con algún libro de Kafka, de vez en cuando logro ver a las personas que van con sus vidas aburridas a alimentar sus penas en la fuente.
He conseguido un nuevo empleo, con paga y demás, es en una morgue, me toca recoger los pedazos de humanidad que chorrean de los cadáveres después de sus autopsias, no es tan distinto a ser cocinero, solo que aquí no permiten usar fuego, y el olor a formol es mas agradable que el de pescado crudo.
A veces me escondo tras las puertas mientras los médicos hacen las autopsias, mientras cortan los cuerpos con pequeñas sierras eléctricas, destajan la carne como bestias, se me hace agua la boca, pero me controlo, después todo eso será mi trabajo y podré disfrutar de algo de necrofilia. Lo se, ahora si piensan que soy un loco degenerado irremediable, ya se los he dicho, la vida es para disfrutar los placeres que te permite, los míos son solo distintos.
Gano buen dinero, y como no suelo gastar mucho, me queda lo suficiente para drogas, alcohol y prostitutas que se dejan sodomizar con tal de conquistar unos pocos billetes.
Puede que mañana intente reconciliarme con la sociedad, puede que me adopten, pero por hoy, solo pretendo disfrutarme.
Jean Jacques

Nocturno ser soy,
Cuervo de las tinieblas,
Pantera de oscuras selvas,
Te imploro solo hoy.
"Anonimo"
Todos los días, en el baño y frente al espejo, práctico mi mirada de asesino, esa mirada tenebrosa que tanto me ayudó en el mundo de bohemios y góticos. Ojos como puñales, pupilas bien afiliadas que buscan asesinar a su presa, y domar a la fiera más temible.
Siempre he odiado las miradas tristes, solía tener una de esas, esas miradas que le encuentras al perro abandonado o al mendigo que pide dinero o la madre la primera vez que reconoce a su hijo. Creo que me hace frágil ante ti. No me gusta que me veas débil, ingenuo, mucho menos susceptible a tu belleza y desarmado ante la lujuria que produces en mis noches solitarias.
No se quien eres, espero nunca saberlo, perdería toda la emoción, se acabaría la magia y solo nos convertiríamos en amantes recurrentes saciando deseos sexuales hora tras hora. Me encanta verte e imaginar, soy un tipo creativo, y ególatra, lo acepto, amo mi creatividad, ese amor propio hace que me aleje de ti, de los demás, prefiero seguir fiel a mi, se que jamás me traicionare. Puedo crearte, destruirte, revivirte, violarte, odiarte, matarte, puedo hacerte lo que yo quiera, ese tipo de placeres no son tan bien visto en la caduca sociedad que me adopta solo dos veces a la semana.
Mis amigos, esos que de vez en cuando me acompañan en las situaciones rutinarias, y que dicen quererme solo dos días a la semana, creen que debo ir a un psiquiatra, que mis condiciones ya no son normales; es comprensible que en un mundo de normales, hayamos varios rebeldes que nos encante ser del otro bando, de los locos, los anormales, los desquiciados, los bebedores de agua impura y deseos oscuros.
Esta carta es parte de algunas confesiones que creo intimas, secretas, ocultas; te las revelo hoy, con la intención que me comprendas, que de vez en cuando entiendas, y que me quieras los otros cinco días. Tenemos ese privilegio, ¿no lo crees?
Cinco es mas que dos, menos que siete, pero siete es mucha suerte, no creo en la suerte, odio el siete, odio la suerte, la fortuna, el azar; amo la tragedia, los niños que lloran sin parar, la página de sucesos, tu cuerpo desnudo con marcas de violencia. Y no soy un pervertido, nada de eso, te lo comente antes, son placeres, que la sociedad que me adopta solo dos días de la semana, aun no ha aprendido a aceptar. No aspiro, ni espero, ni creo, ni pienso que lo hagan, prefiero que no, perdería esa sensación de ser una minoría entre mayorías, si se popularizan, surgirán los “esnobs” teniendo prácticas diarias y creerán que la vida es una película de Kubrick, pobres idiotas.
Prefiero esta vez no extenderme, solo mandarte un mordida en la nalga, y un labio roto mientras me deleito con la sangre que corre de tu boca malherida. Quizás mañana practique un poco mejor la mirada y me atreva a decirte algo, con la única intención de que me golpees. Chao, por ahora y hasta una próxima carta.
Jean Jacques
Centro Penitenciario “Cárcel de Yare”
P.D. Mañana no te veo porque son mis dos días de libertad condicional, pero calma, seguro te construyo en algún baño publico.

La he observado toda la noche, creo que se ha dado cuenta de mi mirada impetuosa.
No piense que mi intención es molestarla. Todo lo contrario, mi intención es que usted me moleste.
Disculpe mis estupideces, de vez en cuando me pongo tonto, intento impresionarla como a las putas de la esquina.
Ciertamente ellas no se impresionan por lo que les digo, solo por lo que les pago.
Pero me hace bien creérmelo.
Y usted ¿Cómo se llama?
No mejor no me lo diga, creo que la voy a llamar Michelle.
Claro, ¿no recuerda? La canción de los beatle’s.
Quien los olvidaría.
Y dígame Michelle, usted ¿a que se dedica?
Tiene como un aire a abogada, solo que sus lentes me confunden.
En realidad son sus senos, los cuales no he dejado de mirar toda la noche.
Pero decirle eso no me va a ganar su confianza.
Ya se lo dije, ahora estamos mas en intimidad.
Si, estoy seguro que es abogada, o quizás veterinaria.
Debe ser veterinaria.
Sabe, yo tengo un gato que lleva una semana tosiendo, ¿Qué será?
Eso debe ser tuberculosis, ¿cierto doctora?
A los veterinarios ¿Cómo les dicen? ¿Doctores?
A los abogados también les dicen doctor.
Doctora Michelle, ¿Cómo llego usted hasta aquí?
Con esos tacones no creo que caminando.
No me diga que vino con su esposo.
No le he visto ningún anillo.
No es que me preocupe, pero uno nunca sabe.
Quizás su esposo, ese que puede que no tenga, es policía.
O peor aun el dueño del lugar.
Que lugar tan raro verdad.
Es como más caliente de lo normal.
Provoca estar desnudo.
¿No le parece?
Aunque su ropa es muy bonita.
¿Esa falda es de seda?
Parece de algodón, pero capaz termina siendo seda.
Qué genial los gusanos y las arañas.
Doctora Michelle, la dejo, fue un gusto hablar con usted.
Ha sido un placer para mí conocerla.
Espero sigamos en contacto.
(((Mi nombre no es Michelle, es Eugenia, y creo señor Jean Jacques que lo amo)))
No puedo Michelle, mira estoy casado.
Si Eugenia, mi esposa, se entera nos mata a ambos.
Solo dejémoslo hasta aquí, y sigamos con nuestras vidas.
El Sacerdote
¿No crees, pues, en Dios?
NOCTURNO
``La noche ha llegado para tomarnos
con su oscuridad imponente,
su brillo lunar parece amarme
y la melancolía, en mi ser, permanente.
La noche es mi amiga
la noche es mi amante,
con su oscuridad llameante
inmensa antología.
las soporto y cargo extasiado.
anunciando con estrellas de espada
un lugar bienaventurado.
esta noche, busco mi verdadero ser,
esta noche, busco mis recuerdos sangrientos;
esta noche espero mi amanecer...
solo mi sombra yo encontrara;
estaca en mi corazón clavada
tan sediento de
cuervo de las tinieblas,
pantera de oscuras selvas,
te imploro solo hoy.
alumbrado por tu
sonámbulo porque tú reíste.
apaciguado por tu soledad.
como cualquier ser espectral,
taciturno vampiro mediocre
muerto en vida por la oscuridad...``
Anónimo